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El mito de Venecia (2021)

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Escuchar los caudales de música que (...) componen ( El mito de Venecia ) es navegar en una góndola por sus canales, agachar la cabeza al pasar debajo de cada puente, mirar el atardecer que se refleja en los cabezales dentados de las coletas de las embarcaciones. Pablo Espinosa / La Jornada / 7 de octubre de 2023

Historia de mi vida / Giacomo Casanova / Volumen I

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La Cárcel de los Plomos ( Piombi ) tenía fama de ser inexpugnable, una cárcel que sólo registraba una fuga en el siglo XVII, aunque seguramente no lo era tanto debido a que se encontraba en el ático del mismísimo Palacio Ducal (...). Pero que no era fácil escapar de allí lo demuestran los intensos esfuerzos y preparativos que durante casi quince meses tuvo que llevar a cabo Casanova para escapar, pese a los  "agujeros" de seguridad existentes... Del prólogo de Marina Pino 💜 El 2 de abril de 1725, en Venecia, Gaetano Giuseppe Giacomo Casanova y Zanetta Farussi tuvieron un hijo, nuestro Giacomo Casanova, que fue criado por su abuela materna, Marzia, que había enviudado, pues Gerolamo Farussi, padre de Zanetta, había muerto de pena al ver a su hija casada con un cómico . 💜                                                 Iglesia de San Samuel Profeta Giacomo Ca...

La muerte en Venecia (1912) / Capítulo 3

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"Y entonces volvió a ver el más prodigioso de los desembarcaderos, esa deslumbrante composición de arquitectura fantástica que la República Serenísima ofrecía a las respetuosas miradas de los navegantes; la liviana magnificencia del Palazzo Ducale y el Ponte dei Suspiri ; las columnas de la orilla, rematadas por el león y el santo; el fastuoso resalto lateral del templo encantado, con el portal y el gran reloj en escorzo, y ante semejante visión pensó que llegar a Venecia por tierra, desde la estación, era como entrar en un palacio por la puerta de servicio, y que sólo como él lo estaba haciendo, en barco y desde alta mar, debía llegarse a la más inverosímil de las ciudades." 🐟🐟 🐟 "...luego ordenó que llevasen su equipaje al Hotel de los Baños y siguió al carrito por la avenida, por esa avenida blanquísima que, entre tabernas, bazares y pensiones, atraviesa la isla en diagonal, hasta la playa." Hotel des Bains / Lido de Venecia               ...

Umberto D (1952)

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Umberto Domenico Ferrari es un hombre de setenta años cuya pensión de jubilado no es suficiente para pagar la habitación que renta en el número 14 de la Via San Marrtino della Battaglia, a un lado del ya desaparecido Cine Iride, en cuya fachada se anuncian en esos días dos viejas películas: El hombre de la jungla , con Buster Crabbe y Sheila Darcy (1941), y El hijo de la jungla , con Johnny Sheffield (1949) El mísero cuarto pertenece a Antonia Belloni, una despótica mujer de mediana edad que, en ocasiones, aprovecha la amplitud de su piso para ofrecerlo como casa de citas y que amenaza constantemente a Ferrari con echarlo del lugar si no cubre puntualmente su renta. En la casa vive, como sirvienta, la dulce María, una jovencita de dieciséis años que ha quedado embarazada de alguno de sus dos novios (ella dice que de los dos). Umberto la trata a veces como un padre que la reprende y a veces como un abuelo que la consiente y que le ofrece apoyo para obligar al responsable, sea quien sea,...

Roma y sus alrededores

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El sábado 23 de diciembre pasé a la librería Ático y me encontré con un viejo ejemplar de Roma y sus alrededores , de las Guide Verdesi, al parecer muy conocidas a mediados del siglo pasado (no he encontrado en internet información sobre Enrico Verdesi).  Al hojear el librillo, me encontré entre sus páginas dos biglietti d'ingresso a la Galería Borguese. Los boletos no especifican el lugar, pero sí el sello del museo estampado en uno de ellos. Esto significa, seguramente, que las entradas fueron expedidas por la Dirección General de Antigüedades y Bellas Artes, dependencia que, según entiendo, dejó de existir en 1974 y entregó sus tareas al entonces recién creado Ministerio de Cultura de Italia. Los boletos (que traen el año de adquisición) me permiten crear la posible historia de este ejemplar. Hace sesenta años, en octubre de 1963, un matrimonio mexicano viajó a Roma y, después de visitar la Scalo de Pinedo, a las orillas del Tíber, pasó por la Via Degli Scialoia y adquirió el l...

Pallazo Ducale (Venecia)

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Melancolía, embeleso y liviandad forman el conjunto armonioso de una pintura veneciana, Las Bodas de Baco y Ariadna (c. 1576).  Aunque disimulado, sensualismo que se idealiza a través del melodrama mitológico, sublimación de los antojos.  Para el forastero, el cuadro es una ventana; para el lugareño, lo que cuelga es un espejo. Estoy en Venecia, la de larga y suave decadencia. Visito ahora una de las salas del Palazzo Ducale. Liviandad, embeleso y melancolía. Se detiene aquí el mundo –o, mejor dicho, desde aquí se mueve-, acaso porque la misma ciudad –pavimento de crisopacio, arquitectura de pórfido y mármol, cúpulas de plata que coronan el mosaico de las iglesias, el sobredorado de sus pórticos- ha predispuesto mi ánimo para que esta obra, como otras, me fascine. La luz y el color, personajes heroicos de la modernidad, son ahora quienes dominan mis humores y mis sentidos. El aliento se corta ante la paradoja renacentista: por un instante, el universo tiene centro. Tintore...

El mercader de Venecia

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Primera nota Estamos en Venecia, la de larga y suave decadencia. Son días de carnaval y mascarada, así que tenemos como escenografía una escenografía, es decir, un mundo de apariencias donde el único ser auténtico y sin máscara es Shylock. Es Shakespeare en su tinta: volvemos al teatro dentro del teatro. Para esta obra, los actores representan personajes que se vuelven actores que se vuelven personajes, no sólo porque hay fiesta en las calles sino porque hay necesidad y deseo de clandestinidad y de engaño. Amante furtiva, Jessica se viste de paje para ser raptada por Graciano; Porcia y Nerissa se disfrazan de jóvenes letrados para salvar a Antonio. Volvemos, pues, al teatro y a la identificación de la vida como un escenario: “No tengo al mundo más que por lo que es, Graciano: un teatro donde cada cuál debe representar su papel, y el mío es bien triste”, advierte Antonio, cuyas palabras me hacen verlo como un veneciano pre-renacentista, absolutamente medieval, que defin...