Roma y sus alrededores
Al hojear el librillo, me encontré entre sus páginas dos biglietti d'ingresso a la Galería Borguese. Los boletos no especifican el lugar, pero sí el sello del museo estampado en uno de ellos. Esto significa, seguramente, que las entradas fueron expedidas por la Dirección General de Antigüedades y Bellas Artes, dependencia que, según entiendo, dejó de existir en 1974 y entregó sus tareas al entonces recién creado Ministerio de Cultura de Italia.
Los boletos (que traen el año de adquisición) me permiten crear la posible historia de este ejemplar.
Hace sesenta años, en octubre de 1963, un matrimonio mexicano viajó a Roma y, después de visitar la Scalo de Pinedo, a las orillas del Tíber, pasó por la Via Degli Scialoia y adquirió el librillo en el número 19 de esa calle. Marido y mujer se dieron cuenta, entonces que estaban a unos cuantos pasos de la Piazza del Popolo, así que decidieron caminar sin prisas hacia ella y desayunar en el restaurante Canova.
Es viernes 4 de octubre. La pareja elige una mesa de la terraza, desde donde pueden contemplar el Obelisco Flaminio. Antes de tomar asiento, saludan, con una ligera inclinación de sus cuerpos, a dos hombres que se encuentran en la mesa contigua. Son jóvenes. No rebasan los 45 años de edad. Los hombres sonríen y retoman su plática, aliviados de no haber sido reconocidos. Son Federico Fellini e Italo Calvino, quienes conversan sobre la posibilidad de concretar proyectos mutuos.
Ese mismo día (o probablemente el lunes 14 del mismo mes), la pareja visitó la Galería Borguese. Y si menciono ambos días es porque en el sello no logro distinguir si hay o no un 1 inicial en la fecha.
Muchos años después, el matrimonio tuvo aprietos económicos y se vio en la triste necesidad de vender algunos volúmenes de su biblioteca, entre ellos Roma y sus alrededores. O tal vez ambos fallecieron a fines del siglo XX y, probablemente, alguno de sus hijos no supo apreciar la guía, a pesar de que en su última página aparecen notas manuscritas de su madre hechas durante el viaje a Italia.
Las notas, que trazan uno o varios de sus recorridos por la ciudad, comienzan con la Piazza Navona y sus tres fuentes (la joven esposa señala dos: la Fontana di Nettuno y la Fontana del Moro).



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